25 de agosto: reafirmar movimiento y organización
El 25 de agosto, Día del Comité de Base, es una fecha que nos invita a reafirmar nuestra identidad y nuestro compromiso con el Frente Amplio, pero también a preguntarnos por el sentido que tienen hoy nuestros espacios de organización y encuentro.
Vivimos un tiempo marcado por la fragmentación, el individualismo y el debilitamiento de muchos de los espacios colectivos que históricamente permitieron encontrarnos, discutir y construir en común. En este contexto, encontrarnos, organizarnos y reconocernos como parte de un proyecto colectivo adquiere un valor todavía mayor. No se trata solamente de sostener una estructura política, sino de defender una forma de construir sociedad y de hacer política: desde el encuentro, desde la organización y desde la participación.
En ese sentido, los Comités de Base tienen una vigencia que debemos reivindicar. Son el lugar donde los frenteamplistas podemos encontrarnos, discutir nuestras diferencias, construir síntesis y trabajar por la fuerza política que queremos y por el modelo de país que buscamos construir. Son también uno de los vínculos más directos y cotidianos que tenemos con nuestro pueblo, porque es allí, en cada barrio y en cada localidad, donde podemos conocer de primera mano sus preocupaciones, sus necesidades y también sus formas de organización.
Por eso, fortalecer los Comités no puede significar solamente fortalecer su funcionamiento hacia adentro. Implica también salir hacia afuera. Hacer del Comité un espacio abierto, amplio, unitario e inclusivo, capaz de vincularse con las vecinas y vecinos, con las organizaciones sociales, los sindicatos, las cooperativas y todos aquellos espacios donde se expresa la vida cotidiana del barrio. Escuchar, participar, aportar y construir junto a otros también es una forma de fortalecer al Frente Amplio.
Porque construir una fuerza política de izquierda no puede reducirse a la disputa electoral.
La unidad de la izquierda y la construcción de un movimiento de masas requieren organización, participación y presencia permanente en el territorio. El Frente Amplio se fortalece cuando logra ser una herramienta política viva, vinculada con la realidad y capaz de recoger las demandas y experiencias que surgen desde abajo.
El proceso de preparación del Congreso nos presenta, además, una oportunidad particularmente importante. Nos permite detenernos, revisar nuestras prácticas, reconocer los aciertos y las dificultades de estos últimos años y, sobre todo, discutir colectivamente qué Frente Amplio queremos construir hacia adelante. Una discusión que muchas veces, en medio de las urgencias de la militancia cotidiana, queda pendiente.
Pensar el Frente Amplio que queremos no significa hacer una reflexión abstracta ni desconocer nuestra historia. Por el contrario, implica recuperar nuestros principios y métodos históricos, ponerlos en diálogo con las experiencias que hemos atravesado en el pasado reciente y con las transformaciones que vivimos en la actualidad. Se trata de aprender de nuestra propia experiencia para proyectarnos hacia el futuro.
El 25 de agosto puede ser, entonces, mucho más que una jornada de reafirmación frenteamplista. Puede ser una oportunidad para volver a encontrarnos, para fortalecer nuestros vínculos, para abrir las puertas de nuestros Comités y para salir al barrio. Para escuchar antes que hablar, para conocer lo que está pasando y para que esas experiencias formen parte de las discusiones políticas que como fuerza nos damos.
La vigencia del movimiento se construye en ese vínculo entre organización y territorio, entre memoria y presente, entre la discusión política y la acción cotidiana. Se construye cuando cada frenteamplista encuentra un lugar donde participar, aportar y sentirse parte de un proyecto común.
Por eso, reafirmar hoy el valor de los Comités de Base es reafirmar también que la política necesita encuentro, que la izquierda necesita organización y que el Frente Amplio necesita seguir construyéndose desde abajo, colectivamente y junto a nuestro pueblo.
Que este 25 de agosto sea, entonces, una jornada de encuentro y reafirmación, pero también de apertura: del Comité al barrio, del barrio al Frente Amplio y del presente hacia el Frente Amplio que queremos construir.